Hacia mas de un mes que no subia por la Sierra. Hoy con una niebla cerrada en La Almunia, me decido a subir.
¡Me encantan los dias con niebla!

He dejado el coche nada mas entrar en el camino del río y me dispongo a subir por los campos abandonados de esta ladera NE de la Casca Baja, hay niebla cerrada a media ladera, pero poca niebla pegada al río, tal y como se aprecia en la foto.

 

Mi intención es subir a la Casca Baja, bajar a la paridera del Ontanar y seguir por la senda de la Solana hasta subir al pico de La Butrera, bajar por la senda del Horcajo hasta el collado de Juan Fernandez y subir a la Casca Alta y bajar por la senda de Ortigas Viejas hasta el rió donde me espera el coche.
El suelo esta muy húmedo y las botas, ya maltrechas por las andadas, se mojan mucho, aunque  no calan.

Este almendro ya me tope con el en primavera y ahora con la niebla y la escasa luz de la mañana, adquiere un aspecto fantasmagórico.
Llegamos ya a las estribaciones altas de la ante cima de la Casca Baja y aparecen los primeros rayos de sol entre la niebla que se niega a desaparecer.
Alcanzamos el collado justo encima de la zona de estudio de la  Lavandula stoechas pedunculata, esta primavera tendremos que volver por aquí otra vez para hacer el estudio del año que viene. En este collado nos da la bienvenida el Sol con un amanecer deslumbrante.
El Lori se aproxima a alcaguetear en los balcones de piedras.
La niebla nos deja escena preciosas, como estos arbustos relucientes tras recibir los primeros rayos del Sol.
Esta otra escena me pareció preciosa también.

Entre la niebla apareció este buitre que se calentaba y secaba sus plumas del rocío dejado por la niebla.
En la cima de la Casca Baja, no hacemos la foto de rigor, indudablemente el Lori esta mas guapo que yo.
Bajando de la Casca Baja, nos vemos retratados sobre esta encina.

 

Subiendo por la senda de la solana, tenemos ratos de niebla y ratos de sol, estamos en el limite de la niebla.
Las flores de los enebros están ya preparadas para soltar el polen, pero la humedad que provoca la niebla, les impide soltar el polen.
Por momentos la niebla nos trae instantes que me es imposible reflejar con la cámara, pero hacemos lo posible.

No se como se llama esta paridera a la vera de la senda de la Solana, supongo que alguien me lo dira.
Continuamos camino hacia El Pico de la Butrera sin entretenernos, ya que el tiempo apremia.

otra vez en la cima de la Butrera, ya hacia días ¿he Lori?.
y como no la hora del Almuerzo.

Como dos buenos compañeros, repartimos el almuerzo, que no el vino que al Lori no le gusta.

Desde la cima de la Butrera tenemos un vista excepcional de la cara sur de la Casca Alta, con el collado de Juan Fernandez abajo a la izquierda.

Casi oculta por la niebla aparece las dos cimas de la Casca Baja

Una panorámica desde la Butrera hacia el Norte. Me encanta esta vista, pero como dijo Walter Bonatti: «la cima es la mitad del camino», debemos seguir camino hacia el collado de Juan Fernandez para subir a la Casca Alta, si los cazadores nos lo permiten, que están por allá abajo dando gritos  y metiendo ruido con trompetas y escopetas.

En vez de continuar por la senda, optamos por bajar directos para poder echar una visita a la escoba de brujas que vimos hace unos meses. y la verdad es que no defrauda, cada vez esta mas grande, es con mucho la mas grande que he visto nunca.

En esta foto se aprecia mejor su tamaño, podría medir mas de dos metros de largo por u metro y pico de alta.

Así de bello se veía el paisaje de la entrada a la senda de Valdelagües desde la senda de el Horcajo.

En este pino partido encontramos esta primavera este nido de pájaro carpintero en el que se oían piar a las crías.

fotografiando estaba a estas viboreras (Echium vulgare), cuando (como dicen en el facebook), ¡¡¡NO OS PODÉIS IMAGINAR LO QUE VIMOS!!!.

Bueno, pues en estas estábamos liados con las fotografías, cuando al echar un vistazo a la Casca, vi asomarse………………………………………………………………………


a un macho de cabra hispanica entre las rocas de la casca. Parecía que se asomaba para ver si había algun cazador por los alrededores. Solo estuvo durante unos pocos minutos, lo estuve observando con los prismáticos y casi se me olvida hacerle unas fotos. 


Imponente como siempre!


no se como teniendo tan poca vista de cerca , no se me escapa detalle de los animales cuando están lejos. Es lo que yo llamo «mirar sin ver», hacer un barrido de la zona sin ver nada y luego otro barrido buscando lo anormal, un tono distinto, un bulto que no deberia de estar, no se lo que deferencia una imagen de otra, como los juegos de los errores  de los periódicos. 


Decidimos no subir a la Casca Alta, para no molestar mas a las cabras, y porque las fuerzas ya flaquean y se hace tarde. Pero bueno, alguien dijo: “El camino de la montaña, como el de la vida, no se recorre con las piernas sino con el corazón.”
Pues con eso nos quedamos……. con la imagen de las cabras que estarán en nuestros corazones.

por la senda de regreso, vemos que las orquídeas van mostrando sus rosetas, lo cual quiere decir que gozan de buena salud con la humedad que les proporciona la niebla.

los «buitres en la niebla» extienden sus alas al suave sol que a intervalos los ilumina para secar sus alas, mas d 18 buitres hemos llegado a contar en sus posaderos, aguardando térmicas que no llegan.

en el valle, la niebla se agarra al soto como si la vida le fuera en ello.

El rumor del rió, nos hace sentir que este sigue vivo a pesar de la sequía, sobre sus aguas crecen lentejas de agua y se reflejan las ramas desnudas de los arboles otoñales.
A sido un día que difícilmente podre olvidar, por las imágenes vividas y soñadas en esta preciosa, y en algún momento agotadora, excursion.

Algairén paso a paso