Esta cuarta etapa transcurre desde el refugio de Majada Baja (1.770.- mts.), subiendo por todo el cordal de la sierra del Moncayo, pasando por el alto de Majada Alta (2.003.-mts), Peña Lobera (2.227 mts.), Alto del Collado de las Piedras (2.274.- mts), Cerro de San Juan (2.279.- mts) y por fin el Moncayo (2.314.- mts) y solo nos queda bajar al Santuario del Moncayo (1.643.- mts).

Nuestros patrocinadores de la 4ª Etapa. En segundo plano, pero alli estaban todos.

Para esta etapa contamos con el patrocinio de todos vosotros que nos apoyasteis con vuestro animo y vuestra ayuda. ¡Gracias a todos!

La noche ha sido fresca, normal estando el refugio a casi 1800 metros de altura. No hemos dormido mucho, pero se ha descansado.

Asi es el Amanecer en la puerta del refugio.

Comienza a clarear, a través de la ventana del refugio. Así que hay que levantarse para preparar todo y comenzar la ultima etapa. El Sol como siempre sale por el este, por encima de unos pinos. Poco a poco nos vamos preparando y salimos a la puerta del refugio dispuestos a emprender la marcha. Ni que decir tiene que sentimos una gran emoción y unas ganas enormes por comenzar a andar.

¡Se nos notba en las caras que teniamos ganas de comenzar a andar!

Tras abandonar el refugio, seguimos por la pista, apenas 100 o 200 metros, para continuar por una pista abandonada que pasa por encima del refugio, seguimos dirección oeste. La sombra la llevamos por delante hasta llegar al limite con la provincia de Soria. Alli subimos por el limite de las provincias de Soria y Zaragoza que no abandonaremos hasta llegar a la misma cima del Moncayo.

Poco a poco vamos dejando atras los pinos, que por otra parte los pocos que hay los llevamos a nuestra derecha en la vertiente Zaragozana. Caminamos por laderas suaves entre canchales y praderas.

Salpicados aqui y allá por algunas flores de alta montaña.

Poco a poco nos vamos acercando a la cima de Peña Lobera (2.227 mts.). Nos hacemos unas fotos y comenzamos a bajar hacia el collado de Las Morcas (2.139 mts).

Comienza a soplar algo de cierzo y nos abrigamos con la poca ropa que llevábamos, ya que en Tierga solo cogimos lo mas indispensable para aligerar las mochilas.

Tras descender al collado, comenzamos a subir hacia el Alto del Collado de las Piedras (2.274 mts). Poco antes de llegar a este Alto, que es donde se une la ruta que llevamos nosotros con la vía normal de ascensión al Moncayo, oímos unos gritos. Es nuestro amigo Fran que tras dejar a Brasil en su cuadra en Ricla, ha venido a esperarnos e ese punto  para ir todos juntos a la cima. La verdad es que ha siod toda una sorpresa verlo allí arriba.Para lo cual ha tenido que salir casi sin dormir y con una mochila llena de cervezas y agua muy fría.

Tras los abrazos, continuamos todos hacia la cima del Moncayo, que no tardamos en ver.

Ya en la cima y tras los abrazos de rigor, nos llegan noticias que que habíamos conseguido superar incluso la cifra que nos habíamos propuesto para la compra de la grua para Adispaz. Doble motivo de alegría.

Por fin todos juntos en la cima.

Nos hacemos fotos, almorzamos y damos buena cuenta de las cervezas que nos ha traido Fran, frías, frías.

Ya solo queda bajar al Santuario y hacer la primera comida caliente en tres días. En el descenso no hay que bajar la guardia, mis piernas y sobre todo mis rodillas estan acusando en esfuerzo realizado. Pero la belleza del paisaje y la alegría contenida por haber realizado los dos objetivos de este proyecto, hace que se me olvide por unos momentos el dolor y el cansancio.

Las imágenes hablan por si solas.  ¡Una recomendación: abrir las fotos, los paisajes son preciosos! y tan pequeñas no se aprecian bien!.

 

 

 

 

Poco antes de llegar al Santuario del Moncayo, nos llega, por Wasap, un vídeo de los chicos y chicas de Adispaz que hace que nos salten las lagrimas al escucharlo. Para mi fue el momento mas emotivo de los tres días. Estos chicos y chicas, tienen el poder de tocarte la fibra mas sensible y hacer que los quieras mas todavía.

Continuamos el descenso, con el corazón en un puño, ya tenemos cobertura en todo lo que queda de trayecto y el teléfono no para de recibir mensajes de apoyo y de felicitaciones ya que hemos conseguido el objetivo de la recaudación. Siguen llegando los mensajes y  el fin del proyecto también esta cada vez mas cerca. Al fin llegamos al Santuario del Moncayo. Los cinco nos fundimos en un abrazo y llegan mensajes de que desde Adispaz se disponen a salir para venir a buscarnos y regresar juntos a La Almunia.

Cuarenta años de un sueño, tres días andando, cuatro etapas, 2.100. € recaudados, mas de 90 km. recorridos, dos años de preparación, gente comprometida y un proyecto hecho realidad. Este resumen me recuerda una frase que leí en algún lugar, mas o menos decia así:

Al ponerle fecha a un sueño,

se convierte en un objetivo.

Un objetivo dividido en pasos,

de convierte en proyecto.

Y un proyecto, apoyado por acciones,

se convierte en realidad.

Este pues aha sido el proyecto de un sueño hecho realidad. Gracias a todos los que con los distintos pasos realizados, hicieron posible este proyecto.