Ha sido una semana fructífera en todos los sentidos. Dos días en Zaragoza disfrutando de la compañía de Mi hermano y su compañera de Tere, disfrutando también de la música de mi hijo en la Carpa del Ternasco a mediodía en el vermut, de la música de mi hija, también en la Carpa del ternasco por la noche.
Luego un viaje hasta Perarrua por la carretera, sin ir por la autovía.
Pero mejor no os lo cuento, ¡lo veis!.